jueves, 27 de diciembre de 2012

martes, 30 de octubre de 2012

"Bestiario de un caluroso estío" de Pedro Martínez



BESTIARIO DE UN CALUROSO ESTÍO

                                                   
Compone la cigarra su balada
de amarilla alegría cálida.
El gran elefante blanco
caza elefantes en Botswana.

Pequeñas marabuntas
van del Norte al Sur,
van del Sur al Norte.
sueñan con ser oceánicas.

La serpiente muda
su camisa recién usada
y alardea la urraca
del frívolo brillo del lujo en alza.

Proclama la hiena
su estentórea risotada
apretando los dientes con rabia
y nos manda jodernos
en nuestra miseria depauperada.

Ya no disimula sus intenciones
el cocodrilo con lágrimas.
Exhibe su sonrisa
de hipócrita de cara alta,
elástica y engominada,
mientras nos da dentelladas
hundiéndonos en un fango sin cielo,
sin despeinarse ni deshacerse
el impecable nudo americano de la corbata.

¿Debe la cigarra componer sus baladas
de amarilla alegría cálida?          


                                              Pedro Martínez



domingo, 2 de septiembre de 2012

"Romance de pura queja, que por ser pura, no está exenta de ser vieja" de Marisol Dorado



"Romance de pura queja,
que por ser pura,
no está exenta de ser vieja"

¿No es cierto fétido hedor,
que sin ser una cloaca,
este mundo huele a caca
y se ha perdido el honor?

Pues desfilan, sin paciencia,
políticos, meretrices …
preguntando ¿qué me dices?
en la guerra de la audiencia.

¿Hasta cuándo, Catilina,
habremos de soportar
el numerito fatal
que a nuestro pueblo fascina?

Ni en un circo de romanos,
te podías imaginar
tanta corrupción igual,
robando títere en mano.

                            
                                        Marisol Dorado



sábado, 1 de septiembre de 2012

"Pudo ser y no fue" de Rosa Mari Carrasco



Pudo ser y no fue,
el olvido en tu bolsillo,
el cariño en burbujas de jabón,
la paciencia en spray de limón,
la ternura en conserva,
el rencor, un estornudo,
la misma niebla que todo lo cubre.

Fueron y pudieron ser,
adjetivos de abrefácil,
predicados de solapas entreabiertas,
nombres propios de honestos reyes,
candidatos al senado.


Quienesquiera que seais
pactad con los mejores días
de prosas y prosistas

"Bienaventurados los que fuimos,
porque seremos los serenos de la noche"


                                         Rosa Mari Carrasco


Otra de Cortos, por nuestro Lisensiado Valerio de la Hoz







Era tan pobre diablo que la lectura constituía su razón de ser.

Releo algunos de los Diccionarios de Autor que en su día publicó Planeta y enseguida me asalta la idea. ¿Lo de Diccionario de autor no es contradictorio? No hace mucho que he terminado El Diccionario de amante de América latina del gran Vargas Llosa. Es un libro admirable, pero, aunque en esta ocasión la idea de amante advierte al lector de lo subjetivo que se expresa allí. Creo que sigue siendo válida la idea de la contradicción. Un texto puede ser un diccionario, o puede ser de autor, pero ambas cosas se me antoja imposible.

Murdoch: Personaje importantísimo que no nos importa nada. Todo el mundo tiene gente así.

Personas importantes que a fuer de considerarse importantes, se vuelven sencillamente pretenciosas. A veces, de muy sutil presumir.

El deseo de escribir, cuando no hay ideas, produce monstruos.

Mil poemas escribió y ni uno elaboró.

Esperar a quien no se desea esperar es la esperanza de esperar en vano.

La literatura como escondrijo.

Son infinitas las formas de infelicidad, pero también las máscaras que pretenden encubrirlas.

Cualquier obra literaria que merezca la pena, tiene que resistir la lectura en voz muy baja.

Habría que hacer una historia de la desilusión humana. O de cómo la gente se va desilusionando de personas y cosas a lo largo de la vida.

¿Qué pinta el Instituto Cervantes en La Roca? ¿No es darles a estos señores, llamados llanitos, demasiada importancia?

Habría que ver la carcajada que al propio Cervantes, don Miguel, le habría provocado la forma de utilizar el español que tienen en el sudodicho lugar.


                                                  Valerio de la Hoz

 

"Nubes grises" de Eva Laca




Nubes grises adormecen mis ideas
y las sacan a pasear del  la mano del Levante,
llevándose tu risa hilarante.

Tengo trozos de ti en mi memoria
que mis manos dibujan sinuosas,
envolviéndote en la nada absoluta.

Te busco. Te encuentro.
Me olvidas como ola abandonada en la orilla,
espero con la Luna tu regreso.

Los ojos fijos en tu recuerdo.
Las manos pérdidas en la espuma.
Nubes grises.
Viento de Levante.
Y tu recuerdo alejándose.

                                   Eva Laca 


"El Triunfo de los mediocres" artículo de David Jiménez


Nos atrevemos a presentar este artículo del periodista Davis Jiménez (aunque en la red se lo han atribuido a Forges), que relata con mucha claridad y realidad de como actuamos en nuestro país. Esperamos que esto cambie para bien.



El triunfo de los mediocres

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.  Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente. Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros. Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura. Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera mínimos conocimientos sobre política internacional. Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo trece veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado. Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro que sin embargo encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas. Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada. Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que se insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

Mediocre es un país que ha permitido fomentado celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.


Noticia original:

http://davidjimenezblog.com/2012/02/28/el-triunfo-de-los-mediocres/


martes, 17 de julio de 2012

miércoles, 11 de julio de 2012

"Feria en La Línea" de Valerio de la Hoz




        Feria en La Línea

La niña morena
abre de nácar la boca,
mil fulgores estallan
en labios de anochecida.

Gitanos que rodean el cielo
cantan luna arriba,
payos de mirada brillante,
lanzan alabardas de viento.

La niña morena
cimbrea toros de esperanza
y ahí van las gentes
rozando las rosas,
arrastrando amapolas,
volteando violetas,
susurrando jazmines.

Los besos son más largos
que besos.
todo se hace amarillo de albero.

Te sorprende la madrugada,
el morlaco de la aurora,
la playa radiante
con el sol que amenaza.

Vamos, gente de pueblo,
que hay feria gitana,
feria mora,
feria cristiana.
Subid los peldaños
hasta la felicidad del canto,
hasta la plenitud del poeta.

¿Quién habló de noche y día
¿Quién nombró el descanso?
¿Quién anunció la aurora?
Dejaos de mentiras,
que sólo hay una voz,
que es feria y es La Línea.
La Línea, gitana, mora y cristiana
suena
a golpes de cristales,
a voces de toros,
a taconeo de muchachas,
a miradas de niñas.
a ilusión de todos
los que mirar saben
las sombras como vidas,
las vidas como sueños,
los sueños como sueños
de guirnaldas y manzanilla.

Vamos todos por esa vereda,
por esa risa abierta,
por ese almíbar de un día,
por esa nube de caballos,
por ese rito de fiesta,
por esa mano de hermano.

Vamos todos,
que es feria y es La Línea.

                                                Valerio de la Hoz


"A mi hija Silvia" de Rosa Mari carrasco



A mi hija Silvia

Pálpito en dos manos,
morena como un lunar,
fuerza de ciclones, con candidez y mesura
que gotea en atardeceres limpios.

Tu espíritu, hecho
a fuego de antaño,
sabes decir sí
a la vida,
dedicándote a tu estrellita,
como el pintor a su retrato.

Revoloteas en el hogar,
cual mariposa
en la azucena fresca.

Sirena de dos tesoros,
coraza de hombre
con nostalgias y caricias de mujer.

"Te doy las gracias por tu alma pura
     de una hija deseada"


                                           Rosa Mari Carrasco


viernes, 22 de junio de 2012

"La cancela" de Inmaculada Jimenez Montero



Abrí la cancela mohosa que daba al patio.
Ese sonido arañado por el viento,
me devolvió cuarenta años de olvido.
Abrí la cancela y vi el mismo paisaje
dónde todo creció a su antojo.

El árbol seco y paciente
me habló del aire y del aroma
que le robé hace cuarenta años
cuando una gota de tinta
cayó en la tierra y quedó convertida en roca.

Hoy, vuelvo a cerrar la cancela
y presiento que me traje lo más sublime
de aquel patio prendido en mí memoria.

Aquello por lo que respiro.
Lo único que me salva de la locura:
La poesía.


"Obsesión" de Eva María Laca


El Sol despierta y una suave brisa anuncia calor al mediodía. Al reloj  hace unos minutos que  lo mandaron callar, pero Luís permanece colgado del techo.

El codo amoroso de Carmen le recuerda que tiene que levantarse. Pesadamente inicia el día con una única idea en su mente.

Una ventana le detiene más de lo establecido en un semáforo, y un claxon impaciente le obliga a seguir, sin que pueda retener nítidamente aquella posible solución.

En el trabajo, como en los días anteriores, continúa dándole vuelta a aquel pensamiento único, del que no puede deshacerse ni siquiera en el desayuno, y se ve deambulando por las calles cercanas a la oficina observando furtivamente cada una de las ventanas que salen a su paso.

Desde que hace unas semanas viera su cara aparecer, con su sonrisa bobalicona y su voz suave y burlona, sólo le mueve una cosa. "que no vuelva".

Sus apariciones son intermitentes, inesperadas y  fantasmales. Sin horarios. Lo mismo por la tardes, que a la mañana; que en fin de semana, que en festivo. Cinco días seguidos o dos sin venir.

Su mujer no comprende su agobio. Se ha ganada el apodo de "exagerado" en el trabajo, y con los amigos es la broma del momento.

Todos le recomiendan paciencia, sentido del humor y mucha, mucha mano izquierda

¡¿Mano izquierda?!
Luís no quiere eso.
Ni tener paciencia.
Ni sonreír mientras aprietas sus puños callando así su rabia.
Luís quiere tranquilidad.
Quiere sentarse en su sofá y no temer las sombras que proyecta la ventana.
No quiere saltar cada vez que oye voces en el patio.
Quiere leer o ver la tele, o simplemente estar, sin que su estomago se encoja cada vez que siente pasos fuera. 
Eso es. Luís le quiere "fuera". Fuera y lejos. Fuera de su casa y lejos de su vida.


Desde aquella tarde en que su vecino, pesado, incordiante y molesto vecino, asomara su cara por la ventana del salón, con el inocente pretexto de saludar, y volviera al día siguiente, y al otro y otro,...sin fin...

Desde aquella tarde, donde el saludo mudara a desagradable interrogatorio...

Desde aquella tarde en que su vida se convirtiera en un temor constante...

Desde aquella tarde, Luís sólo tiene un pensamiento: encontrar la reja que lo separe lo más posible del "tocapelotas de su vecino".


viernes, 8 de junio de 2012

"Nubes de Viento" de Eva María Laca





Nubes de viento recorren el cielo. Yo las sigo en su celeste recorrido. Vuelo alto, tan alto que desaparezco. Y me siento libre, nueva, sin ataduras, sin memoria, sin conciencia. No soy yo, soy un deseo, mi deseo.


Soy gaviota viajera que posa su sombra en el Rayo Verde de un postrero atardecer africano. Me confundo con la fria arena desértica y acomodo mi paso al eco remoto de una caravana lejana.


Azul embozo, azul noche, azul bereber. El ritmo de esa lengua extraña me eleva al cielo y del ala de la veloz golondrina saludo al Mare Nostrum. Desciendo con la suavidad de mil plumas sobre los brazos de Hércules.


Un ola de blanca espuma y dulce sal traspasa los límites y se pierde en el infinito azul. La sigo asida a las crines de un hipocampo dorado, y nos dejamos conducir hacia ignotas islas, donde juguetonas ninfas me descubren las verdades de La Atlántida.


Sobre el lomo azabache de una orca, recorro el Mar de la Calma Eterna, y confundidos por la sutil telaraña de ecos pasados pisamos las blancas arenas de Ítaca. La dulce melodía que la envuelve me cuenta historias jamás imaginadas.


Morfeo me halla acunada entre los circulos concéntricos de una enorme caracola al son de una nana marinera.


El primer rayo naciente me devuelve a casa, donde el cielo está poblado de nubes de viento.

                                                     Eva María laca 



jueves, 7 de junio de 2012

A una novia, de Marisol Dorado

                                                                                                             Marc Chagall



A Cristina Abolacio Bosch en el día de su boda, Felicidades.




Encaje blanco para vestir tu sueño,
menudo paso,
alegre cadencia, que en su mirada,
promete un verso.

Mañana, verbo de amor sereno,
adverbio de tiempo,
temprana llave
que abre tu corazón tierno.

Novia hermosa que rivaliza
robando al mar su suave brisa
y lanza al viento,
cubierto de estrellas,
su etéreo velo.

Encaje blanco para soñar despierta,
eterna promesa,
alado cielo,
temblor que arrebata
de tu boca un beso.


Marisol Dorado Villanueva
9 de Junio de 2012
                                                                                                                   Marc Chagall

"Busquemos" de Rosa Mari Carrasco



 Busquemos entre el mimbre,
 arropado al lado de una nota musical,
 el olor casual del musgo atrapado,
 el ladrido inoportuno de un fantasma añadido,
 la página desprendida del diario oculto
 de una adolescente.

 Busquemos esa aguja entre la paja,
 el algodón blanco en las manos de un niño,
 la plata fina de la tetera entreabierta,
 las posibles formas de llevarte en el bolsillo.

¿Por qué buscar si no quieres ser encontrado?
¿Por qué leer, si subyace en el infinito?
¿Dar lustre sin querer dar candela?

Busquemos en la palabra buscar,
para cerrar lo que ya estaba cerrado,
cierras sin buscar, lo que buscando no
lo habrías encontrado.




                                             Rosa Mari Carrasco

jueves, 24 de mayo de 2012

"Azaña y yo" por Valerio de la Hoz


Azaña y yo.


Estaba yo leyendo sobre  el descubrimiento de la figura de Azaña que supuso para muchos españoles la obra de Juan Marichal en los años sesenta del pasado siglo, cuando caí en la cuenta de mi propio descubrimiento de la figura de este personaje allá por mis veinte y pico años.
            Era yo de familia muy conservadora y nunca me había demostrado demasiado crírico con aquella circunstancia (algo sí, pero no mucho). No había pasado tampoco demasiado tiempo desde que viera la horrible película Franco, ese hombre en la que el pobre Azaña salía insultado, vejado y despreciado. Se decía de él que era invertido, sinónimo en la época de homosexual. Y si se decía de alguien que era invertido, ya se podía decir adiós. Ser homosexual era peor que ser pederasta o asesino.
            Pero se da el caso de que el que esto escribe tenía verdadero interés en conocer las obras fundamentales de la literatura española , y la pieza que tocaba era Pepita Jiménez de Juan Valera. Como buen adolescente de derechas, que diría Umbral, me decidí por la edición recomendada, que era la de Clásicos Castellanos, que venía precedida por una larguísima introducción de ese hombre verrugoso y malvado que era-decían-Manuel Azaña. Y, tate, me dije durante la lectura de esa introducción y al acabarla, este hombre es interesante, muy interesante. ¿Dónde  está el monstruo que me han descrito? “Era malo, me dijeron, porque era un escritor sin lectores”. “Así que eso le provocaba la maldad.”. Pues es lástima, me dije, porque esa introducción a Pepita Jiménez es ponderada, erudita, amena, muy bien redactada. Luego supe mucho más de Azaña, claro, pero mi caída del caballo se produjo ahí, mucho más cuanto que me interesó la Introducción mucho más que la novela de Varela que siempre me pareció algo tontorrona.


viernes, 13 de abril de 2012

"Urdimbre" de Inmaculada Jiménez Montero



URDIMBRE.

Voy tejiendo pensamientos y enhebrando gotas de lluvia
en esta urdimbre que es la vida hasta formar
el tejido más vaporoso y sutil que abrigue las palabras
escritas y los renglones confidentes que una y otra vez
se convierten en poemas que transitan por la garganta.
 

Noctámbulo en las hojas del viento.
Alquimista que retuerce las olas de un mar bravío
y se apodera de su sal y su espuma
para entregar con manos húmedas
el perfume salobre de un verso.
 

Tramoyista que sube y baja el telón de las palabras
en un teatro sin aforo.
Voy tejiendo pacientemente cada día, cada noche,
cada amanecer un velo de hiladas frases
con el único propósito de llegar a ti.
 

Se entrecruzan mis dedos con la mina nerviosa
de un viejo lápiz.
Teje mi memoria ese anhelo inacabado.
Siguen mis manos tejiendo en esta urdimbre
los deseos soñados que aún me quedan por bordar. 



                                   Inmaculada Jiménez Montero


"La tela de tu piel" de Inmaculada Jiménez Montero






LA TELA DE TU PIEL.

Subirán caballos engalanados por tus ojos.
Brotarán ríos de miel por la comisura de tus labios.
Nacerá un sentido nuevo en tus oídos, que romperá
en mil pedazos la armadura de  tu piel.
Olvídate de aquellos recuerdos que tejen
telarañas entre tus manos
y da puntadas de sabiduría
a la tela cromática que habita en tu cuerpo.


                        Inmaculada Jiménez Montero


"Flores Blancas" de Rosa Mari Carrasco



Flores blancas se arquean
sobre sus sombras,
en el óvalo de la mesa.

Se desprenden al límite
de la gravedad,
queriendo gritar
de que tierra vienen.

Me doblega el blanco impoluto
de racimos anudados
en embriones gemelos.

" Mi tiempo es tu tiempo"
en el émbolo estrecho de la vida.
       
El jarrón transparente
y el agua fresca,
es la comisura de tus besos blancos.

                                          Rosa Mari Carrasco



lunes, 9 de abril de 2012

"Mujeres, mujeres y mujeres" de Valerio de la Hoz



Mujeres, mujeres y mujeres.


         Un  sopor, un despertar vacilante, un entreabrir los ojos, una fiebre que va pasando. Allí hay una sonrisa femenina: “¿estás mejor, se te pasa?”. Enseguida vendrá algo, un ponche, un dulce, un remedio. Y abrigarte, arroparte. La mujer está allí
         Soplan aires de fiesta y de verano. Se sueña con una sonrisa, con un cantar nocturno, con un baile hasta el amanecer, con un vestido esplendoroso y unos labios sensuales: Allí está la  mujer. Compañera y pasión, vida y ensueño, luna de la vida que nos explota.
                A esta chica le crece el vientre: Allá vamos: médico y comadrona. Sí, sí, esta chica tiene algo por ahí dentro, que nacerá y llorará  nos sobrevivirá, y nos hará ir al colegio-otra vez-y nos mantendrá despiertos muchas noches. Con nosotros estará esa compañera de la noche de fiesta. La mujer está allí.
       Vendrán más años y más vida. Iremos a los trabajos. Mil varones soñadores: “haremos esto, lo otro, lo de más allá”. Alguien precisará: “¿Cuándo lo haremos, cómo, con qué medios, cuánto costará? Y el proyecto, desperdigado, se hará realidad. Se hará cosa. Seguro que ese alguien es mujer.
         La vida sigue inexorable (afortunadamente). Las canas señorean los cabellos y las entradas se hacen anchas y numerosas. Van fallando las fuerzas y ella sigue en su puesto: sonriente y vigilante, observadora y prudente, callada y habladora, abuela y compañera. Compañera siempre.
         Mujeres, mujeres y mujeres: la vida toda.

                                                                   Valerio de la Hoz


¿Quiero bajar? de Pedro Martínez



¿Quiero Bajar?

Quiero bajar de la cumbre a la deriva
por un mar de aterciopelada blancura
bajo puentes y arcos, torres y lunas
y dejar sobre tus brasas encendidas
un cáliz lleno de blanca espuma
y un solo rastro de sudor y saliva.

Quiero subir de los hielos a las colinas
atado por jarcias y maromas tuyas
y anclado en tu bahía,
entre ígneos fuegos sujeto a tus columnas,
libaré de la granada dulce ambrosía.
                    
Quiero de la cadencia de las mareas furibunda
en las caderas de ondulantes curvas,
la eternidad del infinito vivida
en la incandescencia de un instante en fuga.
 
Luego, cálido viento sobre una fuente impura
tu aliento será entre palomas blanquecinas.
Yo buscaré mi reflejo en las lagunas
y tú, arena rubia sobre mi pecho, quedarás dormida.

Al despertar, mi boca vagará por montes de sal y dunas.
Al despertar, tú serás nao, yo tierras marinas
para volver a perdernos en las sombras de la bruma.


                                                 
                                                               Pedro Martínez




martes, 14 de febrero de 2012

El amor siempre ha sido el motor de la poesía, feliz San Valentin a todos. "Tú y yo" de Marisol Dorado.


Tú y yo

Tú,
mi pronombre personal preferido,
personal por tu persona,
por tu presencia real que condiciona
a otro pronombre que no duda: yo.

Tú y yo,
conjugados con los tiempos
de casi todos los verbos,
en cualquier modo,
en cualquier voz,
declinados en el amor y la constancia,
sujeto múltiple de nuestras vidas.

Yo y tú,
gramática con excepción infinita,
onda concéntrica de luz,
prolongados en Ellas,
bajo el calor de las estrellas,
sobre el mar y su quietud.


                                           Marisol Dorado





"A nosotros" de Marisol Dorado


 A nosotros

Aquél que amé
en el encendido bosque de la juventud ansiada,
se asoma cada noche a tus ojos
reclamando en mi cuerpo
acicalados besos de gloria inmortal.

Y aquí seguimos,
bajo el abrigo que el tiempo cauteriza,
aquí,
desnudos de edad y abismos,
engendrando amaneceres,
sobreviviendo al olvido
bajo la piel que la lluvia no moja.


                                                         Marisol Dorado


"Dafne" de Pedro Martinez



                                            DAFNE

Ahora que no estoy sujeto al corsé de la métrica,
que no es preocupación el canon ni la rima.
Ahora que de nuevo a ser Apolo juego
y tú corres como Dafne sobre la espiral de las horas, 
en busca de ese tiempo que atesoras,
que no es tuyo, 
ni mío,
ni nuestro.
                                    

Ahora que insistes en que yo ya no soy yo
(tampoco eres tú la misma).
Ahora que estoy liberado del ripio adolescente;
en el papel, me vuelvo a encontrar contigo.
 

¿Adónde fue la muchacha vestida de primavera
que al tintineo de las piedras en la ventana abría su puerta?
Siguen siendo acuóreos los ojos verdes de mar de invierno.
Suaves sombras sobre las mejillas derraman
las largas pestañas arracimadas.
 

Algo hermoso hay
en tararear el cromatismo de aquellas fragancias,
en recrearse en el gusto de las imágenes netas
veladas en el desván de la memoria
como notas de sinfonías nuevas que ya no suenan.
 

Como corchos,
los recuerdos se hinchan y ya no encajan.
Inútil,
el tiempo pasado hace inaccesible el ahora.
 

Si bien es cierto que estás conmigo
y tu mirada que me interroga aún me fecunda,
no menos cierto,
el riesgo de que te escapes está presente,
líquida,
entre los dedos,
para convertirte en laurel.       


                                                        Pedro Martinez


martes, 7 de febrero de 2012

"Perseguíamos horizontes...." de Pedro Martinez




Perseguíamos horizontes sin saber geometría
con la mirada puesta en un haz invisible de luz que fugaba
a infinitos distantes de entelequias vagas
que creíamos cercanos, tangibles. Vaporosa utopía.

Ya no descubriremos atlántidas perdidas
ni alcanzaremos el paraíso de la inmortalidad.

Asumido esto, de frente, ya sólo nos queda la vida.

De frente, la vida desnuda y mortal.

De frente, la vida cruda y sin aderezos.

De frente, la vida de las pequeñas cosas donde caben universos.